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Villa Alemana certifica a personas mayores como monitores de Tenencia Responsable de Mascotas y plan piloto podría replicarse en otras comunas

Personas mayores reciben su certificación como monitores de tenencia responsable de mascotas junto al alcalde Nelson Estay durante la ceremonia de cierre del programa piloto de la Municipalidad de Villa Alemana.

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Convertir el amor por los animales en conocimiento al servicio de la comunidad fue el principal objetivo del programa piloto «Mascotas que acompañan, personas que cuidan», impulsado por la Municipalidad de Villa Alemana. La iniciativa concluyó con la certificación de 12 personas mayores como monitores de tenencia responsable de mascotas, quienes ahora cuentan con herramientas para orientar y educar a sus comunidades sobre el cuidado y bienestar de perros y gatos.

El proyecto, desarrollado entre febrero y julio, nació del trabajo conjunto entre la Oficina de Tenencia Responsable de Mascotas y el Centro Diurno de Personas Mayores Nuevo Amanecer. Ambas instituciones identificaron una realidad compartida: muchas personas mayores encuentran compañía en sus mascotas y, al mismo tiempo, buscan nuevas formas de aportar activamente a la comunidad. A partir de ese diagnóstico surgió este programa, que cumplió sus objetivos y abrió la posibilidad de replicar la experiencia en otras comunas de la región y del país.

Un proyecto pionero en Chile

Durante la ceremonia de certificación, el alcalde Nelson Estay destacó el carácter innovador de esta iniciativa y el compromiso municipal con las personas mayores. «Esto es un hito, somos la primera comuna en Chile que hace un proyecto así, porque efectivamente al adulto mayor en Villa Alemana se le quiere, se le cuida y se le respeta«, dijo el jefe comunal, agregando que «con esto entregamos una herramienta fundamental, que es la educación con respecto a la tenencia responsable. Ahora ellos son monitores y saben sobre el bienestar que necesitan tanto ellos como sus mascotas«.

En la actividad también participó Franco Córdova, profesional del programa Centros Diurnos para Personas Mayores de la Coordinación Regional del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), quien valoró el impacto social de la iniciativa y su potencial de crecimiento.

«Para nosotros es una iniciativa destacada porque aborda uno de los problemas fundamentales en la vejez, que tiene que ver con la resignificación de su rol en la sociedad. Aquí tenemos monitores que van a ser un ejemplo de cuidado de los animales de compañía y eso es un ejemplo que tiene que ser replicable. Vamos a buscar la forma de poder llevar esta idea más allá, llegar a nivel regional y a otras instancias. Haremos las gestiones para avanzar con esta iniciativa y fortalecer el rol de las personas mayores en nuestra sociedad«, señaló.

Educación para el bienestar animal y la comunidad

Viviana Valenzuela, encargada de la Oficina de Tenencia Responsable de Mascotas de la Municipalidad de Villa Alemana y una de las impulsoras del proyecto, destacó el crecimiento que ha tenido esta iniciativa desde sus primeras etapas.

«A partir de una idea pequeñita sembramos una semilla y ya tenemos un árbol. Agradecemos a quienes creyeron en el proyecto, a la Municipalidad de Villa Alemana, a SENAMA, y esperamos que esto sea un puntapié inicial para que esto crezca, se generen vínculos con otras instituciones y sigamos trabajando ya no con los 12 monitores titulados que tenemos ahora, sino que sea un programa piloto que se replique en toda la región y también en nuestro país«.

Durante la capacitación, las personas mayores adquirieron conocimientos sobre bienestar animal, legislación vigente, identificación y registro de mascotas, además de herramientas para promover la tenencia responsable entre vecinos y organizaciones comunitarias.

Personas mayores protagonistas del cambio

Las y los participantes valoraron la experiencia no solo por los aprendizajes obtenidos, sino también por el reconocimiento de su rol como agentes activos dentro de la comunidad.

Silvia Soto expresó su satisfacción tras finalizar el programa. «Para mí esto fue maravilloso, aprendí muchas cosas de los animalitos que yo no sabía y ahora me sirven para cuidarlos y también ayudar a otras personas que tienen sus animalitos en la calle. Aprendimos a cuidarlos, a alimentarlos y ahora ellos son como nuestros bebés, porque ya mis niños se fueron y quedamos nosotros no más«.

Por su parte, Iris Sepúlveda destacó el valor social del proyecto y el compromiso adquirido por los nuevos monitores. «Fue una experiencia muy enriquecedora. La mayoría de los que participamos nos sentimos muy valorados, muy considerados porque aprendimos un montón de cosas que desconocíamos, que solamente manejábamos por el amor que tenemos por los animales. Estamos todos agradecidos, contentos por haber sido considerado como personas mayores para este proyecto. Ahora la idea es educar a las generaciones que vienen más abajo y también poder inculcarles el amor hacia los animales a otras personas mayores. Tenemos la intención, y así lo propusimos a nuestras relatoras, de ir a los hogares de adultos mayores y mostrarles el amor hacia los seres sin voz«.