Desde su inauguración, el 25 de septiembre de 1926 y hasta el día de hoy, el Teatro Pompeya sigue siendo uno de los principales símbolos de Villa Alemana. Declarado Monumento Histórico en 2009, el edificio ha acompañado por un siglo la vida cultural y social de la comuna, convirtiéndose en un punto de encuentro para distintas generaciones y en una pieza fundamental de la identidad villalemanina.
1914 — Domingo Composto llega a Villa Alemana
El inmigrante italiano Domingo Composto, proveniente de Sicilia, llega a Villa Alemana. Su historia quedaría años más tarde estrechamente ligada al desarrollo cultural y urbano de una comuna que, en ese entonces, mantenía un carácter mayoritariamente rural.

1925 — De un incendio nace una idea
Un incendio afecta un terreno de Domingo Composto en pleno centro de Villa Alemana. Tras el siniestro, decidió impulsar un proyecto que cambiaría la historia de la ciudad: construir un moderno teatro con portales y locales comerciales, encargando su diseño a los arquitectos Aquiles Landoff y Renato Schiavon, quienes paralelamente trabajaban en la construcción del Teatro Municipal de Viña del Mar.
“Don Domingo Composto decidió construir un teatro y portales comerciales para entregar a Villa Alemana un espacio moderno y renovado, pensado para una ciudad que comenzaba a crecer y proyectarse hacia el futuro”. Nicole Botto | Encargada Unidad de Patrimonio, Municipalidad de Villa Alemana

1926 — El Teatro Pompeya abre sus puertas
Se inaugura el Teatro Pompeya, convirtiéndose en el primer teatro estrenado en el territorio que actualmente conforma la provincia de Marga Marga. Su apertura, durante la alcaldía de don Marcelino Sepúlveda, significó un importante avance para una Villa Alemana que comenzaba a crecer y proyectarse. Desde sus primeros años, el recinto se convirtió en escenario de espectáculos y en uno de los principales espacios de reunión de la comunidad.
Las artes llegan al Pompeya. Durante sus primeras décadas de funcionamiento, por el escenario del teatro pasaron zarzuelas, operetas, orquestas filarmónicas y distintas expresiones de las artes escénicas. El Pompeya comenzó a ocupar un lugar central en la vida cultural y social de Villa Alemana, acompañando el crecimiento de la ciudad y convirtiéndose en punto de encuentro para generaciones de vecinos.
1940-1970 — El teatro como sala de cine
Con la masificación del cine en Chile durante los años ’40, el teatro Pompeya incorpora las exhibiciones cinematográficas a su programación. Ir al cine se transforma en un panorama tradicional para las familias villalemaninas, con funciones de matiné, vermut y noche: películas infantiles por la mañana, familiares durante la tarde y producciones para adultos en horario nocturno.
“Este era el panorama de la ciudad. Había funciones para niños los domingos y cine durante toda la semana. El Teatro Pompeya le daba vida a Villa Alemana”. Nelson Estay Molina | Alcalde de la Ilustre Municipalidad de Villa Alemana

2009 — Monumento Histórico
Después de más de 80 años formando parte de la vida de Villa Alemana, el Teatro Pompeya recibió el reconocimiento oficial a su valor histórico, arquitectónico y social. El 24 de marzo de 2009, mediante el Decreto N.º 88, el Teatro Pompeya y sus Portales fueron declarados Monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico.
La declaratoria culminó un proceso iniciado en 2008, cuando la Municipalidad de Villa Alemana solicitó formalmente su protección patrimonial. El reconocimiento destacó no solo las características arquitectónicas del conjunto, sino también el papel que había adquirido como punto de encuentro y escenario de la vida urbana de la comuna.
El decreto protegió una superficie de 4.230,59 m² y dejó una definición que resume el lugar que el Pompeya ocupa en la identidad villalemanina:
“El Teatro y los Portales son el corazón de la ciudad”. Decreto N.º 88, declaratoria de Monumento Histórico, 2009.

2010 — El terremoto obliga a cerrar sus puertas
Hasta ese año, el Teatro Pompeya había permanecido bajo la administración de la familia Composto. El terremoto del 27 de febrero de 2010 provoca importantes daños estructurales en el inmueble y obliga al histórico recinto a cerrar sus puertas.
Frente al riesgo de perder uno de los edificios más representativos de Villa Alemana, comienza una nueva etapa orientada a su recuperación y protección.
2011 — Comienza su recuperación patrimonial
La Municipalidad de Villa Alemana impulsa un proyecto de restauración patrimonial cercano a los $830 millones, financiado mediante el Programa Puesta en Valor del Patrimonio. En este proceso, el municipio adquiere el Teatro Pompeya, permitiendo asegurar su conservación y avanzar en la recuperación de un espacio fundamental para la historia y la identidad de la comuna.
2012 — El Pompeya vuelve a la comunidad
Luego de las obras de restauración, el Teatro Pompeya reabre sus puertas el 29 de octubre de 2012. La recuperación permite devolver a Villa Alemana uno de sus espacios culturales más importantes y comenzar una nueva etapa como teatro municipal, manteniendo vivo un patrimonio que había acompañado durante décadas a la ciudad.
Actualmente, el teatro cuenta con 293 butacas -189 en el primer nivel y 104 en el segundo nivel- y un escenario de 9,10 metros de ancho y 8,01 metros de profundidad, el que todas las semanas recibe actividades culturales de acceso para toda la comunidad de Villa Alemana.
2012 / 2026 — Un patrimonio que permanece vivo
Tras su reapertura, el Teatro Municipal Pompeya continúa acogiendo actividades culturales, artísticas y encuentros ciudadanos, renovando el vínculo entre el histórico edificio y la comunidad. Sus tablas, graderías, fachada y portales siguen siendo testigos de nuevas generaciones y de una ciudad que continúa encontrándose en torno a uno de sus principales símbolos.
2026 — El Teatro Pompeya cumple 100 años
Hoy el Teatro Municipal Pompeya conmemora su centenario. Después de espectáculos, funciones de cine, terremotos, restauraciones y miles de historias compartidas, el recinto continúa siendo uno de los principales espacios patrimoniales de la Región de Valparaíso y un símbolo inseparable de Villa Alemana.
Su centenario no solo celebra la permanencia de un edificio: celebra 100 años de recuerdos, cultura, encuentros e identidad construidos junto a la comunidad.








